Seguridad Jurídica

RESERVAR UNA VIVIENDA CON ABSOLUTA TRANQUILIDAD

En Cávaca Inmobiliaria sabemos que comprar una vivienda es una de las decisiones más importantes que se toman en la vida y uno de los mayores esfuerzos financieros, y por eso se le dedica tanto tiempo y se valoran tantas cosas, razón por la cual nos resulta difícil de entender, cómo la mayoría de la gente entrega las importantes cantidades de dinero, generalmente el 10% del precio del inmueble, en concepto de arras (“reserva”) sin ninguna garantía, a inmobiliarias y propietarios.

Por ello Cávaca Inmobiliaria garantizamos formalizar este paso del comprador tan decisivo e importante para reservar el inmueble, sin riesgo alguno hasta hacerlo suyo en notaria, independientemente de que se trate de un apartamento o de una inversión multimillonaria:

¿Cómo conseguimos mejorar esta tranquilidad?.

1º-Depósitando la arras, en nuestra cuenta de reservas inembargable y avalada la cantidad aportada por Credito y Caucción.

2º- El contrato privado entre el comprador y el vendedor, es revisado y cuñado por nuestro servicio ÚNICO de Fomento del Arbitraje Notarial, con la participación de abogado y notario, para dar una Garantía Jurídica absoluta.

 Así con este último servicio, para el caso de que surja algún problema, y finalmente no se lleve a cabo la compra en notaria, el comprador no sólo podrá recuperar su dinero con inmediatez, sino que podrá exigir lo que legítimamente le corresponde, esto es, el doble de lo entregado en concepto de arras penitenciales, de la forma más económica y rápida posible, (sin coste para el cliente). En el caso de que sea el comprador el que se arrepienta, en menos de 1 mes tendrá en su mano el propietario una setencia firme no recurrible (sin coste para el cliente), que le faculta al vendedor para quedarse con el dinero aportado por el comprador en concepto de arras, y lo que es más importante, tener vía libre para volver a vender su inmueble a quien desee.

Para conseguir este servicio, de otra forma tendriamos que realizar una resolución judicial, el problema en la justicia ordinaria es que supone esperar mucho tiempo (sin poder vender el inmueble), en ocasiones años, y los únicos beneficiarios serían el abogado y el procurador.

Datos personales